Le permite proteger y preservar la integridad de su organización mediante:
• La apertura de su organización al escrutinio externo de la eficacia de
sus políticas y procesos contra el soborno
• La demostración del cumplimiento de la legislación pertinente, como la Ley Antisoborno del Reino Unido del 2010
• La colaboración con las partes interesadas para supervisar y
administrar el riesgo en toda la organización y la cadena de
suministro.
• Asegurando que los proveedores, subcontratistas y agentes estén
comprometidos con las mejores prácticas contra el soborno





